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Una “Smart City” o Ciudad Inteligente es una comunidad o ciudad que se apalanca en datos,  tecnología y geografía para fomentar y facilitar la colaboración entre autoridades y ciudadanos, con el fin de resolver problemas y lograr una ciudad más eficiente desde el punto de vista de sus activos y recursos.  

En una Smart City las entidades gubernamentales se alinean a una perspectiva de datos abiertos, donde a través de un Hub o plataforma tecnológica colaborativa, se facilita el acceso a datos recolectados de ciudadanos, autoridades, dispositivos y activos de manera transparente.  

Imagínense lo que podrían lograr los gobiernos municipales y regionales trabajando colaborativamente con ciudadanos y distintas dependencias (serenazgo, comisarías, limpieza, obras públicas, etc) todos creando, compartiendo, consumiendo datos en tiempo real.

Es muy importante resaltar que no existe una Smart City sin una visión de comunidad. Una “plataforma abierta” facilita que los ciudadanos compartan objetivos e intereses en común.

La transparencia fomenta la creación de valor aprovechando los datos y el conocimiento colectivo de los participantes, involucrando a la comunidad en la resolución de problemas complejos.

Respondamos ahora a algunas preguntas relacionadas a este tema:

¿Cómo ayudan los Sistemas de información Geográfica (SIG o GIS) para transformar una ciudad o comunidad en una ciudad o comunidad inteligente?

Con los GIS descubrimos, organizamos, comunicamos,  entendemos y trabajamos los datos de nuestras comunidades dentro de un contexto geográfico, conectando autoridades y ciudadanos con información accionable por medio de diferentes recursos visuales.

Todo dentro de una ciudad tiene una ubicación, es decir, una coordenada y una dirección: personas, árboles, estacionamientos, paraderos, autos, edificios, postes, semáforos, huecos en una pista etc, todo existe o sucede en un lugar. Los GIS analizan la locación espacial y organizan la información en capas dentro de mapas, tableros de control y gráficos.

Quienes están a cargo de la gestión ciudadana necesitan darle un propósito y contexto a los datos para convertirlos en información valiosa para los ciudadanos. Los GIS (Sistemas de Información Geográfica) proveen un marco de trabajo para lograr este objetivo.

Incluso es posible lograr escenas en 3D a partir de imágenes satelitales y drones, donde los responsables de planeamiento urbano y arquitectos pueden, con esta tecnología, diseñar y modelar futuras estructuras en armonía con su entorno, probando distintos escenarios y haciéndolo con la debida antelación. A este último concepto se le conoce como GeoDiseño.

Con la “Ciencia del Donde” es posible identificar y descubrir patrones, relaciones y situaciones utilizando a la geografía como eje para la toma de decisiones.

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¿Cómo pueden participar los ciudadanos en mejorar su comunidad utilizando los Sistemas de Información Geográfica?

Movilizándose para provocar un cambio positivo. La autoridades deben involucrar a ciudadanos comunes, empresas, académicos, personalidades influyentes e instituciones para participar en iniciativas que ayuden a resolver los retos más grandes de su comunidad.

Los GIS permiten crear, compartir y contribuir en iniciativas, facilitando la generación de contenido por parte del ciudadano desde cualquier dispositivo conectado al Internet.

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¿Cómo pueden los ciudadanos canalizar sus iniciativas utilizando los Sistemas de Información Geográfica para convertirlas en ciudades inteligentes?

A través de mapas sobre la plataforma tecnológica GIS es posible mostrar la problemática que presentan diversos lugares, acerca de los cuales los ciudadanos podrían estar publicando incidencias en tiempo real desde una aplicación web/móvil, o incluso desde las redes sociales.  

Por ejemplo, ciudadanos interesados en ciertas iniciativas podrían hacer seguimiento o reportar obras inconclusas o mal realizadas, predios en riesgo, accidentes, autos abandonados, punto de venta de droga, espacios deteriorados, averías, reporte de robos y accidentes, etc. Es posible que el GIS realice un análisis de inteligencia de locación en base a lo que los ciudadanos reporten continuamente.

Para lograr esto en primer lugar deben existir líderes dentro de gobiernos regionales, municipalidades y/o entidades gubernamentales que entiendan el valor de una política de datos abiertos y el abordar problemas sociales mediante la organización y participación de ciudadanos en políticas públicas o proyectos en su comunidad.

En segundo lugar la institución deberá crear una plataforma tecnológica GIS o Hub que transforme la manera como se relaciona y colabora con sus ciudadanos.

En tercer lugar es importante delimitar el área y establecer prioridades tales como congestión vehicular, delincuencia, basura acumulada, accidentes, semáforos en mal estado, mala señalización entre otros retos.

Finalmente la entidad debe promover y animar al ciudadano a participar en las iniciativas de mejora de su comunidad mientras se gestiona y comparte contenido.

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¿Cómo el concepto de Ciudades Inteligentes puede mejorar los problemas que actualmente tiene una ciudad?

En una ciudad es complicado encontrar  mecanismos convenientes para reportar sucesos, evidencias o hechos que ocurren para concientizar a otras personas o entidades privadas/públicas a resolver dichos problemas.

Es posible conectar a ciudadanos “reporteros” con empresas e incluso con otros ciudadanos innovadores que buscan información para poder aportar a la solución a retos.

En una ciudad inteligente es posible realizar análisis en base a semáforos, flujo de tráfico, información de cámaras, líneas de emergencia, y a partir de allí generar diagnósticos con inteligencia de locación.

La inteligencia de locación para la toma de decisiones puede incluso ir más allá. Hoy en día se están desarrollando ciudades inteligentes donde, a través de sensores, es posible reunir datos de muchas fuentes. Tendencias tecnológicas como el IoT (Internet  de las Cosas), Big Data y la Inteligencia Artificial están ayudando a organizaciones públicas y privadas a nivel mundial a procesar grandes cantidades de datos en las ciudades, y a partir de allí, entender comportamientos y patrones que permitan a las las entidades tomar acción.

Una empresa de gas, agua, telecomunicación o electricidad recolecta información de sensores a nivel de un distrito para identificar y mostrar en un mapa una falla, o en base a estadísticas, anticiparse a un problema en tiempo real para tomar acciones de prevención.

Bajo este concepto reconocemos que todos somos parte del problema y por lo tanto también somos partícipes de la solución. En las ciudades inteligentes, entidades públicas, privadas y ciudadanos participan juntos colaborando para que sean seguras, informadas, proactivas, saludables, prósperas y sostenibles.

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¿Lima está preparada para ser una ciudad inteligente?

Esto depende de si las autoridades a cargo tienen una visión clara sobre qué implica transformar a Lima en una ciudad inteligente. No se trata de iniciativas aisladas como instalar más cámaras, lanzar una app de emergencias, poner WiFi en todos lados o reforzar los patrulleros inteligentes.

Se trata de políticas públicas y proyectos integrales que utilizan datos abiertos, la tecnología y la geografía para facilitar la  colaboración proactiva entre ciudadanos y entidades, liberando la innovación para resolver los problemas más urgentes de las comunidades.

Manuel Mazán Palacios

Director de Estrategia e Innovación

TELEMATICA S.A.